domingo, 13 de febrero de 2011

Hace muy poco tiempo tuve el honor de recibir las opiniones personales de un reconocido periodista acerca del caso Papel Prensa. Los puntos que mencionaba me inspiraron un análisis crítico de mis propias opiniones y aprovecho la información que recopilé a partir de una serie de fuentes heterogéneas para escribir una reseña del caso. Esta reseña discute críticamente su postura que, vale la pena mencionarlo, contiene ciertos rasgos propagados por muchos críticos del gobierno que quizá sin advertirlo le hacen el juego a los medios dominantes.

Sus opiniones giran alrededor de tres ejes: la relación del gobierno con Clarín y La Nación; los Papaleo y la venta de Papel Prensa; y las posturas del periodismo.

1. La relación entre el gobierno y los dos diarios nacionales de mayor circulación:

a) El gobierno lanzó una ofensiva contra Clarín y La Nación; están peleados a muerte.

b) Ambos diarios roscaron con el gobierno de Nestor Kirchner en los primeros años y después se distanciaron y se alinearon con el campo.

c) La nueva Ley de Medios parece hecha a medida para desarmar los negocios del Grupo Clarín, que son numerosísimos.

d) No buscan la información objetiva, sino que hacen su propio juego, sobre todo en defensa de sus propios intereses comerciales.

e) El gobierno le quitó al grupo los derechos de televisación del fútbol y le quiere quitar también Fibertel, un proveedor de Internet con un millón de clientes, además de denegarle la fusión de dos empresas de TV por cable que al principio había permitido.

f) El gobierno está intentando probar que Ernestina Herrera de Noble, dueña del Grupo Clarin, se apropió ilegalmente de dos hijos de desaparecidos.


2. La causa PP.

a) Papel Prensa es el único productor de papel para diarios, si no te vende, tu publicación no puede competir.

b) El gobierno trata de probar que Clarín y La Nación transaron con la dictadura.

c) Los Papaleo mienten e Isidoro Graiver, que era un hombre clave en los negocios, y la hija de David Graiver los desmienten.

d) Lidia Papaleo firmó el traspaso en noviembre del 76 y fue secuestrada recién en marzo del 77.

e) Pasaron 27 años y se decidieron a hablar recién ahora. Esto pone un manto de sospecha sobre sus afirmaciones.

f) Alfonsín indemnizó a los Graiver por la privación de sus bienes.

3. El periodismo.

a) Tiempo Argentino es un diario ultraoficialista que recibe millones por mes en avisos del estado, por lo tanto, nada de lo que diga tiene valor alguno. No lo compra nadie.


Es innegable que hay un enfrentamiento entre el gobierno y estos dos diarios, las opiniones divergen únicamente en la interpretación de quién lanzó una ofensiva contra quién y cuándo exactamente comenzó. Hay un análisis gráfico de las tapas de Clarín del 2003 al 2010 que circuló por internet y se hizo muy famoso y que apoya la afirmación de un cambio de actitud por parte de Clarín. El caso de LN es un poco más complejo ya que mantuvo, en su línea editorial, una postura opositora al gobierno de Kirchner desde sus inicios, pero permitió en la cobertura periodística general una postura favorable hasta al menos el año 2005. El punto de inflexión viene en el año 2008, cuando ambos matutinos (y con ellos el 70% de los medios audiovisuales, propiedad del Grupo Clarín) se alinearon con los reclamos del así llamado "campo" en contra de la resolución 125, que aumentaba significativamente las retenciones a las exportaciones de granos ante un panorama de fuerte aumento en el precio de estos commodities.

La postura que acusa al gobierno de lanzar la ofensiva contra los diarios suele sostener que el envío del proyecto de la nueva Ley de Medios al congreso ocurrió como resultado de esta toma de posición de los grandes medios en el conflicto de la 125. Esta postura suele desconocer el hecho que una "Nueva ley de Radiodifusión" figuraba en la plataforma de la campaña electoral del Frente Para la Victoria en 2007; quizá recién después de haber visto, a pocos meses de iniciar su mandato, el poder que ostentaban los grandes medios, la presidenta decidió cumplir con su promesa electoral y enviar el proyecto al congreso. La ley retoma los lineamientos de la coalición por una Radiodifusión Democrática del año 2004 y el Relator Especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Expresión, el guatemalteco Frank La Rue, la describe en una entrevista a CNN en español como una de las leyes más avanzadas en la democratización de los medios.

En ese sentido, cuando una ley prohibe los monopolios, es inevitable que los monopolios existentes la interpreten como una embestida en su contra. Yo me permitiría la siguiente reflexión: cuando el gobierno incluyó la reforma de la ley de medios en su plataforma, pecó de ingenuidad si creyó que los monopolios iban a acompañar el proyecto por el bien de la democracia, ya que los intereses comerciales siguen estando por encima de los valores cívicos.

Por lo tanto, Clarín y LN ven o verán afectados sus intereses por la nueva ley de medios y especularon durante el 2008 con la caída del gobierno para frenarla. Como no pudieron evitar que la ley se aprobara, comenzaron a llevar una batalla frontal contra el gobierno, cuyo resultado es una cobertura periodística totalmente tergiversada, donde las malas noticias siempre ocupan la tapa y las buenas se esconden en pequeños recuadros en el interior del diario. Si las noticias afectan los intereses de sus anunciantes principales, directamente son ignorados como ocurrió recientemente con la empresa Nidera y otras compañías que están entre los principales anunciantes de ambos diarios.

En el año 2009, la AFA rompió unilateralmente el contrato de transmisión de fútbol que lo ligaba a TyC del Grupo Clarín, alegando "incumplimiento de contrato" por parte de la empresa. Probablemente ya habían tenido contacto con el gobierno para cerrar el acuerdo al que llegaron poco después, pero se trató de una rescisión del contrato por parte de la AFA, por lo cual, es una acusación un poco burda decir que "el gobierno le quitó los derechos de televisación".

Fibertel opera sin licencia hace algunos años, y puede técnicamente hacerlo porque utiliza la red de TV por cable de Cablevisión. El gobierno emitió una resolución que prohibía a la empresa seguir vendiendo el servicio, ya que no se puede operar en el mercado de las telecomunicaciones sin tener una licencia. El grupo desoyó la resolución y, supongo, dará la batalla judicial. Mientras tanto, los usuarios de Fibertel siguen siéndolo.

Una de las últimas resoluciones del gobierno de Néstor Kirchner autorizó la fusión de Cablevisión y Multicanal, a pesar de que ésta se contradecía con la democratización del espacio audiovisual propuesta por la coalición de radiodifusión democrática. Por suerte, en marzo del 2010 el Ministerio de Economía anuló la resolución que autorizaba dicha fusión.

La dueña de Clarín, Ernestina Herrera de Noble está acusada de aprociación ilegal de hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar, un crimen de lesa humanidad. La causa se inició en el año 2002 con una denuncia penal de las Abuelas de Plaza de Mayo, un año antes de la asunción del gobierno de Néstor Kirchner. Su gobierno ha tomado la lucha de las Madres y Abuelas, reconocida y valorada internacionalmente, como cuestión de Estado y apoya a estas y otras agrupaciones de derechos humanos. Gracias a esta actitud, a la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final y a la renovación de la corte suprema, finalmente la justicia argentina a comenzado a caminar por el camino correcto: el de investigar los crímenes del pasado y juzgar a sus responsables. Es una muestra de poca capacidad de discernimiento sostener que "el gobierno está intentando probar" el crimen. Una sencilla muestra de sangre, obligatoria en la jurisdicción argentina si hay sospecha de una apropiación ilegal, determinará si sus hijos son o no hijos de desaparecidos. Si no lo son, no deberían temer a la muestra de sangre y presentarse a ella voluntariamente. Que se nieguen con tanta insistencia llama mucho la atención, al igual que otros aspectos del caso:

1. La propia Ernestina Herrera de Noble declaró que "muchas veces he hablado con mis hijos sobre la posibilidad de que ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal".
2. La adopción ha tenido comprobadas irregularidades. La señora Herrera de Noble no puede ser enjuiciada por eso porque los hechos prescribieron; no así los crímenes de lesa humanidad de los que se la acusa en el caso de que sus hijos sean hijos de desaparecidos.

¿Se puede permitir que esta señora goce de intangibilidad y que pueda evadir su responsabilidad penal por el sólo hecho de ser la dueña del multimedios más poderoso del país? ¿No debería responder ante la justicia como cualquier otro ciudadano?

Si Papel Prensa no te vende papel, lo tenés que importar a un precio mucho mayor y perdés competitividad. Si es verdad lo que dice el propio Clarín, que "controlar el papel es controlar la información", entonces podemos decir que Clarín y La Nación vienen controlando la información casi sin competencia desde el año 1976. Esto es aproximadamente lo que también sostiene el negacionista y defensor de la dictadura Mariano Grondona cuando dice que estos dos diarios marcan la agenda política. Son formadores de opinión, como antes de la dictadura también lo eran La Prensa, La Opinión y La Razón. Desde entonces, y seguramente con incidencia de estos negociados turbios, estos dos diarios son los que más peso han tenido en el momento de marcar la agenda. Por lo tanto, ya que se trata de un insumo esencial para la libertad de la prensa gráfica, es indispensable que haya un marco regulatorio que garantice a todos los diarios del país el acceso igualitario al papel. El gobierno ha presentado un proyecto al respecto y volveré sobre el tema más abajo.

Está probado que estos dos diarios transaron con los militares y fueron el órgano de propaganda de la dictadura cívico militar. No hace falta que el gobierno gaste esfuerzos en ello. Basta con mirar las tapas de esos diarios de aquellos años. Ni un solo desaparecido, un país libre, pacífico, limpio (de marxistas y sindicalistas, sobre todo): el país perfecto para vivir y criar tus hijos. De los crímenes de lesa humanidad de una de las peores dictaduras de la historia latinoamericana, ni una palabra. Uno podría pensar que los diarios no tuvieron opción más que callar por la censura que ejercía el gobierno, pero la realidad es que se autocensuraban por mandamiento editorial, como sostiene Robert Cox, ex editor del diario Buenos Aires Herald, el único medio que denunciaba desapariciones. Este periodista también sostuvo hace poco que "nunca hubo tanta libertad de prensa como ahora" en la Argentina.

Por el contrario, se ha mostrado que LN que tanto lamenta los atropellos contra la libertad de prensa de este gobierno apoyó a todos los golpes militares del siglo XX. No es demasiado descabellado sostener que la última dictadura se correspondía absolutamente con los intereses políticos y económicos de aquel diario.

Según nos cuentan Clarín y LN, Isidoro y María Sol Graiver desmienten la versión de Lidia y Osvaldo Papaleo. Hay un artículo de LN que efectivamente se llama "La hija de Lidia Papaleo también desmiente" y parece que por el título ya queda todo dicho. Pero ya el copete del artículo nos muestra que, en realidad, lo que dice María Sol es ligeramente diferente, concretamente dice: "No tuve participación alguna en la negociación y venta de las acciones de Papel Prensa S.A. y no tuve conocimiento de las mismas dado a que esa época era menor de edad. […] Dejo constancia que no tengo ni tuve nada que reclamar contra Fapel S.A. [hoy Papel Prensa]". Lo cual no es una desmentida en sentido estricto, porque no hace referencia alguna a los dichos de su madre, sino que ella se desliga del caso por no haber tenido participación alguna en él.

El caso de Isidoro es más interesante aún, porque sí desmiente los dichos de Lidia Papaleo. Lo hace a instancias de LN en una solicitada a página entera que cuesta, creo, algo como 140.000 pesos, que seguramente no se los hicieron pagar. Sostiene allí que no hubo presiones, explica que él estuvo a cargo de la negociación y que los diarios que adquirieron la empresa le hicieron un favor a la familia que se encontraba en una situación económica delicada. Lo llamativo del caso es que sólo algunas semanas antes dijo todo lo contrario en una entrevista a Tiempo Argentino. Para el que dude que la credibilidad de lo que publica Tiempo Argentino, hay un audio de esta entrevista que, afortunadamente, está accesible para todo el mundo. Considerando que él presenta dos versiones absolutamente contradictorias de la misma historia, será la justicia la que tiene que investigar los documentos y decidir sobre la veracidad de una o la otra versión.
Sin embargo, podemos cerrar este párrafo conflictivo con tres reflexiones:

1. La Nación y Clarín son acusados en este caso y debemos sospechar de la información que ellos difundan. En caso de que sean culpables, es poco probable que presenten información que los incrimine, y no cabe duda que usarán todos los medios a su alcance para convencer a la sociedad de su inocencia (y aprovechando la polisemia de la palabra "medios", no nos olvidemos que en los medios audiovisuales controlan el 70% del mercado)
2. Es una muestra de máximo cinismo decir, como efectivamente lo hace Isidoro, que los diarios actuaron "de buena fe" si tenemos en cuenta que con su accionar durante la dictadura se esforzaron sobremanera por esconder el genocidio que se estaba cometiendo.
3. Si Isidoro Graiver sostiene que "no le consta que los diarios hayan actuado de acuerdo con las autoridades militares", debería mirar las imágenes de la inauguración de la nueva planta de Papel Prensa, donde Ernestina Herrera de Noble, Bartolomé Mitre y Videla se muestran juntos con bastante alegría y una copa de champán.

Hay quienes dicen que la venta se efectuó el 2 de noviembre de 1976, mientras que otros dicen que aquel día se firmó solamente el primer documento y que el traspaso finalizó recién a principios de marzo del 77, pocos días antes de que Lidia Papaleo fuera secuestrada. Isidoro Graiver sostiene que el traspaso del paquete accionario si hizo el 18 de enero del 1977, lo mismo sostiene Jorge Lanata. Del 18 de enero hasta comienzos de marzo ya no hay tanto tiempo como para negar toda posible relación. De todas formas, considerando como funcionaban los poderes del Estado durante la dictadura, recién al llegar a diciembre del 83 se puede hablar de un período de tiempo lo suficientemente largo como para desligar un evento del otro.

Lidia Papaleo e Isidoro Graiver fueron torturados y condenados por un tribunal militar a cadena perpetua y permanecieron presos por algunos años. Jorge Rubinstein, quien era la mano derecha de David Graiver, fue desaparecido y asesinado por el gobierno militar en abril del 77. Rafael Ianover, quien era testaferro de David Graiver y a cuyo nombre estaba el segundo paquete accionario, fue secuestrado en marzo del 77 y liberado pocas semanas después; vivió en libertad ambulatoria sin derecho de salir de Capital Federal hasta después de algunos años. Él también sostiene la misma versión que Lidia y Osvaldo Papaleo (y que Isidoro Graiver en la grabación de la entrevista).

Todos, absolutamente TODOS los involucrados en la venta de Papel Prensa sufrieron de apropiación ilegítima de la libertad: ¿coincidencia? Algo me huele mal.

Acerca de las fechas concretas de la venta y de las responsabilidades de cada uno de los involucrados lo tendrá que evaluar la justicia en un análisis de las escrituras y los demás documentos, por ahora sólo hay opiniones contradictorias con dos posturas claras: la de los diarios acusados vs. la de los antiguos dueños de la empresa (y los dueños de los demás periódicos, como explicaré a continuación).

Uno de los argumentos preferidos para enterrar desde el principio cualquier investigación reside en que recién 27 años después de la vuelta a la democracia estos hechos salen a luz. Quizá por la misma razón por la cual los juicios a los represores estuvieron frenados durante 20 años. Aparentemente, la democracia argentina no había madurado lo suficiente como para interpelar a la sociedad civil acerca de las responsabilidades compartidas del último genocidio. Esto se nota en el hecho de que recién ahora se está comenzando a hablar de una dictadura cívico-militar, después de que se dejara en evidencia la connivencia de ciertos sectores con la junta militar, como por ejemplo la Sociedad Rural, grandes empresas trasnacionales como Mercedes-Benz y el clero. A los que conocemos la historia alemana de la posguerra no nos debería llamar demasiado la atención la demora en un tratamiento profundo del pasado: después de los crímenes del nazismo en Alemania, también tuvo que pasar una generación entera hasta que, en la década del 60, se pudiera comenzar el verdadero análisis de lo que había ocurrido a nivel sociológico durante el holocausto. Por lo tanto, toda esta argumentación que se escuda detrás del tiempo que ha pasado es una falacia.

Pero además, el argumento en sí también es falso. Ya las investigaciones del fiscal Ricardo Molina durante los años 80 recogieron testimonios que apuntaban en esa dirección, pero el caso fue archivado por prescripción. El fiscal procesó a la Junta Militar por encubrimiento y omisión de denuncia, a los representantes del Estado en la empresa por incumplimiento de deberes de funcionario público y sostuvo, en su libro Detrás del Espejo, que "Papel Prensa es uno de los casos de corrupción más graves de la historia argentina". En los años 80 el caso fue archivado. Dado el hecho que los delitos de lesa humanidad han sido declarados imprescriptibles, es absolutamente necesario volver a iniciar las investigaciones y llevar a juicio a los responsables; las investigaciones que reunió el fiscal en su libro junto a su hijo serán fundamentales en ese proceso.

Hay otros testimonios y publicaciones desde los años 80 en adelante que están en plena sintonía con los dichos de aquellos que inculpan a Clarín y LN:

1. El fundador de Ámbito Financiero, Julio Ramos, publicó en 1993 el libro "Los cerrojos a la prensa", donde cuenta cómo Clarín ascendió a su posición dominante. Aquí hay un resumen de los extractos donde se refiere al caso Papel Prensa.
2. Jorge Lanata, que ahora se pone del lado de Clarín, supo aportar muchos datos, que se contradicen con su actual postura en el caso.
3. El diario Crónica, fundado por Héctor Ricardo García se consideró recientemente como "el más perjudicado" por el caso Papel Prensa y publicó un video sobre el tema. Su fundador dijo en 1984 que "Papel Prensa fue curiosamente entre comillas 'adquirida', y nunca se investigó cómo llegó a manos de los actuales propietarios". En 1986 escribía en su tapa: "Crónica se editará, dentro de pocas semanas, con el papel más caro del mundo".

Si Crónica tuvo que pagar el papel más caro que sus competidores, era porque Papel Prensa se negaba a venderle todo el papel que necesitaba, ahogando así las posibilidades de publicación de su competidor (no está demás recordar que, a principios de los años 70, Crónica era el diario con mayor tiraje de la Argentina, el doble de Clarín). Pero no solo era el control sobre la cantidad del papel vendido: también hubo diferencias de precios. Clarín y LN se vendían a sí mismos el papel que usaban a la mitad de lo que les cobraban a sus competidores, un precio incluso inferior al precio de producción. 500 dólares por tonelada de papel bobina, contra los 1000 que pagaban los demás diarios. Para los diarios pequeños y medianos, que tienen una estructura de costos donde el papel puede representar hasta un 70%, esto significa un sobrecosto con el que financian las ganancias de los grandes, según argumentan en la mencionada solicitud DyPRA (Diarios y Periódicos Regionales de Argentina) y ADiCCRA (Federación Asociativa de Diarios y Comunicadores Cooperativos de la República Argentina). Esta estructura casi delictiva se mantuvo desde el inicio de la dictadura hasta hoy y el Estado incumplió sus deberes al aprobar sin control durante más de 30 años los balances falsos presentados por los accionistas privados. Finalmente, se está moviendo la cuestión, el Estado consiguió que se vendiera el papel a precio igualitario a todos los diarios del país y denunció a Papel Prensa por vaciamiento de empresa, delitos de asociación ilícita y perjuicio fiscal al Estado. Como si fuera poco.

¿Por qué Alfonsín indemnizó a los Graiver por Papel Prensa si ellos vendieron la empresa en un acto libre y legítimo? Ésta es una pregunta muy importante, porque si no hubo apropiación ilegal, el Estado no tenía por qué indemnizarlos. Pero, ¿los indemnizó? Hay una contradicción entre dos personas que quisieron hacerle a Clarín y LN el favor de desmentir las acusaciones del gobierno. Flaco favor les hicieron. Por un lado, en la solicitada ya mencionada, Isidoro Graiver sostiene que "la familia fue resarcida por el gobierno; y en lo referente a Papel Prensa, se cobró el valor de esos bienes", mientras que Gustavo Caraballo dice que "cuando el gobierno de Alfonsín indemnizó a los Graiver por la privación de sus bienes, nunca estuvo incluida Papel Prensa, pues la familia no vinculó su venta con maniobras de la dictadura". ¿En qué quedamos? La justicia tendrá que evaluar en detalle el contenido del "Convenio entre el E.N. y los damnificados del 17 de diciembre de 1985" para echar luz sobre el tema.

Una cabal comprensión de los acontecimientos en el periodismo argentino requiere una mirada más amplia, que intentaré trazar en el siguiente párrafo. Tiempo Argentino es un diario bastante reciente que comenzó a circular en mayo del 2010. Pertenece al grupo mediático de Sergio Szpolski y tiene una línea editorial cercana al gobierno. La publicación más famosa de este grupo es la revista Veintitrés, que existe desde el año 1998, y además publica Newsweek Argentina, los diarios Miradas al Sur y El Argentino y tiene un nuevo canal de noticias: CN23. La revista Veintitrés fue fundada por un grupo de periodistas alrededor de Lanata y es el principal competidor de la revista Noticias del grupo Perfil en el rubro semanario político. Es una publicación muy respetada y por su contenido periodístico de investigación que, a diferencia de Noticias, no sólo se interesa por la cantidad de bótox que usa la presidenta, de cuánto costarán sus carteras y de qué fármacos utiliza. Su ex director, Roberto Caballero, es el primer director de publicación de Tiempo Argentino y en su aparición declaró que diario sería "pluralista, progresista, defensor de los derechos humanos, a favor de la autonomía nacional frente a los grupos financieros internacionales y de la economía al servicio de la producción y el empleo". Muy alejado de la posición de La Nación que es "de tendencia tradicionalmente conservadora, ha sido históricamente vía de expresión de sectores afines a la Iglesia Católica, a las Fuerzas Armadas y a los grandes productores agropecuarios de la Argentina."

Con esa línea editorial no llama la atención que sea un diario cercano al gobierno; de ahí a llamarlo "ultraoficialista" nos obliga a definir a los diarios en función de su postura hacia al gobierno y no en función de la calidad de su contenido periodístico y el de sus investigaciones. El diario Tiempo Argentino, bajo la conducción de Cynthia Ottaviano y Roberto Caballero, quien además es profesor de Periodismo de Investigación en la Universidad del Museo Social Argentino, ha aportado numerosas investigaciones de alta calidad y valor en su poco tiempo de vida, la ya mencionada entrevista a Isidoro Graiver es sólo una de ellas. Con aquella postura, deberíamos llamar a Clarín y LN como "ultraopositores", sin embargo, no se acostumbra llamarlos por tal calificativo ya que –esto es una opinión personal– las décadas de hartazgo y desencanto político de la sociedad argentina tuvieron como resultado que el término "oficialista" tenga una connotación negativa, mientras que lo opositor se percibe como neutral; ésta es también la imagen que buscan propagar los diarios hegemónicos, los tradicionales marcadores de agenda, y que está empezando a cambiar, lenta y sostenidamente.

¿Cuánta gente lee Tiempo Argentino y cuánto dinero recibe en publicidad oficial? Tiempo Argentino nos dificulta hacer una afirmación al respecto, ya que no da sus números al Instituto Verificador de Circulaciones, al igual que Página/12, Ámbito Financiero y muchos diarios más. Desconfían del IVC, que es una entidad sin fines de lucro controlada por los dueños de los principales medios del país, basta echarle una mirada a su comisión directiva para comprobarlo. Pasa algo parecido con esta entidad que pasa con ADEPA, la SIP y, en televisión, con IBOPE: es un gato que se muerde la cola, siempre en función de los intereses dominantes.

La Nación publicó un artículo donde hace estimaciones al respecto, y la afirmación del inicio está basada en esa afirmación. Según aquel artículo, Tiempo Argentino tendría una tirada de aprox. 15.000 ejemplares, que no es mucho si se los compara con Clarín y LN, pero no es poco si se lo mira en el marco del resto de las publicaciones periodísticas ni si se considera que es un diario de creación reciente; el diario de circulación gratuita del mismo grupo (El Argentino) tendría una tirada de entre 50.000 y 150.000. Es muy poco probable que LN exagere los números, pero tampoco aclara cómo obtuvo la información y lo más probable es que se esté subestimando el número de circulación. Me voy a permitir un osado ejercicio de matemática: LN tiene una circulación de lunes a viernes de aprox. 160.000 ejemplares y tiene 55 mil seguidores en Twitter. Tiempo Argentino tiene 15 mil seguidores en Twitter y si calculamos la proporción –aunque sea poco probable que sea un indicador correcto– podría tener una circulación de 45.000 ejemplares. De todas formas, no es un diario insignificante.

Tampoco hay datos oficiales acerca de la repartición de la pauta oficial. LN hace sus propias estimaciones, pero no nos olvidemos que ellos y Clarín "mienten descaradamente" y sólo les interesa publicar esta información para denostar al gobierno. No se trata de hacer una defensa de la falta de transparencia por parte del gobierno en este tema, sino de señalar que se debe desconfiar de la cobertura que hace LN porque está motivada por intereses políticos y no por la intención de informar a la ciudadanía. El artículo señalado recibió una airada respuesta por parte de Ámbito Financiero, que acusó a LN de mentir y faltar a la lealtad comercial, y LN tuvo que pedir disculpas públicamente por la información falsa que había publicado. Ámbito no es exactamente un diario cercano al gobierno.

Por lo tanto, afirmar que al diario Tiempo Argentino no lo lee nadie sin poder presentar números concretos suena más a chicana política que a comentario calificado. Y hacerlo repitiendo cual loro el discurso de LN, el diario que actúa "sobre todo en defensa de sus propios intereses comerciales", y que es competidor comercial, discursivo e ideológico del diario mencionado, ya borda en lo ridículo. Aún está pendiente la discusión acerca de cómo se debe regular la publicidad oficial, a quién debe publicarle cuánto el gobierno, si debe priorizar a los medios grandes o a los pequeños y quién tendría que llevar el control. Hay muchos proyectos que fueron presentados y será una de las tareas del congreso debatirlas este año. La oposición tiene la mayoría absoluta, así que habría que abstenerse de acusar al gobierno del fracaso de tratar estas leyes el año pasado. Vale remarcar que la única jurisdicción donde, por iniciativa de legisladores de FpV, ya se aprobó una ley al respecto es la Ciudad de Buenos Aires, la ley 3391, que fue vetada por Macri. Si le preguntamos por qué la vetó, probablemente no lo sepa explicar, o directamente no se acuerde, lo cual no llama la atención si consideramos el récord de vetos que lleva como jefe de gobierno: una muestra del poco apego a los principios republicanos que tanto pregona.

Para cerrar, no debemos olvidar que la empresa de cable del Grupo Clarín, Cablevisión, sigue encontrándose en incumplimiento de la ley y de las resoluciones de las autoridades de control del espacio audiovisual: además de seguir ofreciendo el servicio de Fibertel sin la licencia correspondiente, aún no cambió la grilla de canales y no subió los dos nuevos canales de noticias cuya línea editorial no se corresponde con sus intereses ideológicos: TeleSur y CN23. "Libertad de expresión" para ellos parece significar la libertad de poder decidir quién se expresa, cuándo y dónde.

El conflicto entre diferentes sectores periodísticos, las interpretaciones divergentes de los hechos, el reparto del espacio audiovisual, los medios nuevos y los discursos alternativos son el síntoma de que algo está cambiando en la Argentina, y se trata de un cambio profundo y fundamental que erradica el discurso único que predominó desde la dictadura en adelante, que Alfonsín no supo combatir, que el neoliberalismo de los años 90 celebró y cuyo ocaso comenzó a principios del siglo XXI con la crisis económica y social más grande de la historia Argentina. Se trata, sobre todo, de un cambio de perspectiva; y con la nueva perspectiva se inicia una nueva época donde las verdades de antes dejarán de serlo; ojalá que nunca más haya verdades únicas y simplistas, racistas y enajenantes, ni un dominio absoluto de discursos eurocéntricos incapaces de crear una idea propia y que sólo se dedican a reproducir las condiciones del colonialismo y el subdesarrollo. Parafraseando a Jauretche, parece que pronto estaremos en condiciones de superar la madre de todas las zonceras: civilización y barbarie, donde todo lo ajeno e importado es lo civilizado que debemos imitar; basta de zonceras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario